Una crisis financiera no comienza cuando el banco te niega un crédito, cuando los proveedores comienzan a llamarte para cobrar o te cierran el crédito; tampoco cuando te quedas sin flujo de caja para financiar a tus clientes o para mantener el inventario que sea necesario, ni cuando tienes dificultades para cubrir los salarios de tus colaboradores.
Esos son los síntomas,
no la verdadera enfermedad.
La crisis comenzó mucho antes.
Y aunque te parezca irónico, algunas de las señales pueden aparecer cuando aparentemente a la empresa le está yendo bien.
La empresa vende más.
Contrata más personal.
Compra más inventario.
Invierte en maquinaria.
Amplía sus instalaciones.
Abre una nueva sucursal.
Los clientes siguen llegando.
Las ventas continúan creciendo.
En esos momentos los proveedores y los bancos se acercan y están felices de ofrecerte el dinero que necesitas para seguir creciendo.
Pero ese crecimiento aparente requiere más capital de trabajo para sostenerlo y allí es donde el flujo de caja se empieza a resentir.
Y entonces aparece una situación que he encontrado muchas veces durante mis años como consultor:
“La empresa es más grande que nunca… ingresa mucho más dinero, pero ese dinero no se queda en las cuentas corrientes.”
Tienes que estar buscando más financiamiento para mantener la empresa en movimiento.
Y empieza a suceder algo a lo que se debe prestar mucha atención:
Algunas de esas nuevas deudas comienzan a utilizarse para pagar otras deudas que ya se están volviendo difíciles de pagar a tiempo.
A esto lo llamo:
LA IRONÍA DEL CRECIMIENTO
Y puede convertirse en un verdadero problema si no logras detectarla y tomar decisiones oportunamente.
Por eso preparé este e-book:
Quiero obsequiártelo para que entiendas a tiempo qué hacer cuando empieces a sentir algunos de esos síntomas.
Dicen por ahí que la mejor cura es la prevención.
Pero quiero aclararte algo importante:
Este e-book te será útil aunque no estés enfrentando ahora mismo una crisis en tu empresa.
Cualquier empresa, en estos momentos, podría estar enfrentando alguna de las siguientes situaciones.
Las ventas no producen las ganancias que esperabas.
El flujo de caja está cada vez más ajustado.
Los bancos han comenzado a convertirse en una fuente permanente de capital de trabajo.
Los inventarios han crecido.
Las cuentas por cobrar también.
Y cada mes resulta más difícil hacer frente a todos los compromisos.
Si estás viviendo algo parecido, este material puede ayudarte.
Pero quizás ocurre exactamente lo contrario.
Las ventas aumentan.
Estás contratando.
Has comprado maquinaria.
Estás ampliando instalaciones.
Has abierto —o estás pensando abrir— otra sucursal.
Estás invirtiendo porque confías en el futuro de tu empresa.
Y precisamente por eso necesitas saber si ese crecimiento está siendo financieramente sano.
Porque crecer consume recursos.
Y crecer demasiado rápido, sin una estructura financiera capaz de sostener ese crecimiento, también puede provocar serios problemas.
Existe incluso una tercera posibilidad.
Es rentable.
Tiene liquidez.
Cumple puntualmente sus obligaciones.
No existe ninguna crisis a la vista.
Magnífico.
Entonces quizás las preguntas sean otras:
Una empresa sana también necesita saber qué tan sana está.
El problema es que muchas veces esas señales se confunden con situaciones normales del negocio.
Una empresa puede vender más y ganar menos.
Puede mostrar utilidades en su Estado de Resultados y no tener dinero.
Puede crecer aceleradamente y necesitar cada vez más financiamiento.
Puede tener un patrimonio importante y, al mismo tiempo, sufrir problemas severos de liquidez.
Puede aumentar sus inventarios porque está creciendo… y terminar inmovilizando allí una enorme cantidad de efectivo.
Puede vender extraordinariamente bien… pero estar financiando durante meses a sus clientes.
Puede construir nuevas instalaciones esperando aumentar considerablemente su rentabilidad y descubrir después que los costos fijos aumentaron más de lo esperado y que las ganancias se han tardado en llegar.
Puede comprar maquinaria con la expectativa de producir más… y descubrir que ahora necesita generar muchas más ventas solamente para cubrir su nueva estructura.
Todo puede tener una explicación.
Pero hay que encontrarla.
Porque uno de los errores más peligrosos que puede cometer un empresario es:
POR ESO QUIERO QUE LEAS EL E-BOOK “CRISIS FINANCIERA”
No escribí este material para asustarte.
Tampoco para convencerte de que tu empresa tiene problemas.
Mucho menos para decirte que todas las empresas terminarán enfrentando una crisis.
Lo preparé para algo mucho más útil:
Ayudarte a reconocer señales que un empresario debería observar antes de que se conviertan en problemas mayores.
En este e-book comparto 12 medidas que pueden ayudarte a prevenir, detectar y enfrentar situaciones financieras que amenacen la estabilidad o el crecimiento de una empresa.
Son recomendaciones nacidas de mi experiencia trabajando directamente con empresarios y analizando empresas reales.
Empresas que estaban atravesando dificultades.
Empresas que estaban creciendo.
Y empresas que aparentemente eran extraordinariamente saludables, en las que los números comenzaron a mostrar situaciones que el empresario todavía no estaba viendo.
No importa si tu empresa está atravesando dificultades o si acaba de tener el mejor año de su historia.
Pregúntate:
Y existe una pregunta todavía más importante:
¿PUEDES CONFIAR EN LOS NÚMEROS QUE UTILIZAS PARA RESPONDER ESAS PREGUNTAS?
Porque no basta con recibir un Estado de Resultados.
No basta con conocer las ventas.
No basta con mirar cuánto dinero existe hoy en las cuentas bancarias.
Y tampoco basta con que alguien te diga:
—La empresa está bien.
La información financiera debe ser confiable, oportuna y útil para tomar decisiones.
DESPUÉS DE MÁS DE 40 AÑOS TRABAJANDO CON EMPRESARIOS, HE APRENDIDO ALGO
Los empresarios conocen extraordinariamente bien sus negocios.
Conocen a sus clientes.
Conocen sus productos.
Saben quiénes son sus mejores colaboradores.
Conocen a los proveedores.
Saben cuándo una sucursal está funcionando.
Perciben cuando algo empieza a cambiar.
Y después de muchos años desarrollan una intuición empresarial extraordinariamente valiosa.
Pero existe una diferencia entre:
conocer tu negocio
y
conocer profundamente su situación financiera.
He visto empresarios muy inteligentes y brillantes que llegaron a construir empresas enormes prácticamente desde cero.
También los he visto trabajar muchísimo, vender más, invertir, crecer y asumir nuevos compromisos.
Y, en determinado momento, hacerse una pregunta que parecía muy sencilla:
¿Por qué, si estamos vendiendo tanto, tenemos tan poco dinero?
La respuesta nunca debería basarse en una suposición.
Debe encontrarse en los números.
NO NECESITAS TRANQUILIDAD.
NECESITAS CLARIDAD.
Quizás después de leer este e-book confirmes que muchas cosas están funcionando correctamente.
Excelente.
Quizás descubras algunas señales que quieras investigar.
Mejor descubrirlas ahora.
O quizás simplemente el contenido provoque nuevas preguntas sobre la rentabilidad, el flujo de caja, el endeudamiento o la capacidad de crecimiento de tu empresa.
Eso también será valioso.
Porque cuando has dedicado cinco, diez, veinte o treinta años a construir una empresa, existen decisiones demasiado importantes para tomarlas basándote solamente en lo que crees que está ocurriendo.
Necesitas evidencia.
Y el primer paso puede ser simplemente conocer qué debes observar.
QUIERO OBSEQUIARTE ESTE E-BOOK
Déjame tu nombre y tu correo electrónico y te enviaré inmediatamente el acceso.
No importa si actualmente estás enfrentando dificultades financieras.
No importa si tu empresa está creciendo aceleradamente.
Y tampoco importa si consideras que está atravesando uno de sus mejores momentos.
Si eres empresario y quieres construir una empresa rentable, financieramente sana y capaz de continuar creciendo, este material fue preparado para ti.
Cuando recibas el e-book, no lo leas buscando problemas.
Léelo buscando preguntas.
Contrasta cada medida con lo que sucede actualmente en tu empresa.
Pregúntate qué información estás recibiendo.
Qué estás midiendo.
Qué sabes con certeza.
Y qué cosas simplemente estás suponiendo.
Porque CRISIS FINANCIERA puede ayudarte a hacerte las preguntas correctas.
Y algunas de esas preguntas pueden terminar siendo extraordinariamente importantes para las próximas decisiones que tomes en tu empresa.
Después de más de 40 años asesorando empresarios
en diferentes industrias, he visto algo que se repite una y otra vez:
Y aun así… en muchas de esas empresas,
sus propietarios no tienen el control suficiente
sobre sus finanzas, su dinero y sus resultados.
Muchos de ellos ni siquiera saben realmente
si su empresa está sana financieramente,
si obtiene las ganancias que debería generar
o si están creando verdadera riqueza.
He trabajado con empresas que facturan millones,
y que al mismo tiempo enfrentan problemas serios de liquidez.
Empresas que creen que están ganando…
pero que…
en realidad están perdiendo dinero
y que sobreviven a base del crecimiento de la deuda.
Y esto ocurre por una razón muy concreta: